Ocurrió en la entrega de un edificio destinado a ser escuela comunitaria. El ciudadano García, Presidente del Estado Plurinacional en ejercicio, por ausencia del titular, investido con un poncho verde originario, luego de escuchar los agradecimientos del alcalde, se acerca a la baranda del balcón y comienza a sembrar argumentos en el imaginario colectivo de un pueblo que no terminaba de creer que, el otrora Estado Boliviano lejano e inalcanzable, hoy les entregara un edificio construido en su comunidad, una escuela construida con buenos materiales, una escuela con aulas bien equipadas, una escuela para que los hijos reciban la educación que los padres no tuvieron la oportunidad de recibir cuando fueron niños.